• PROTEINAS

    Proteinas

    Nuestro cuerpo también necesita de sustancias que le sirvan para construir las diferentes partes del cuerpo humano (los músculos, los órganos, etc.). Para eso emplea las proteinas.

    Las proteinas son cadenas de estructuras orgánicas más pequeñas que se llaman aminoácidos.Algunos aminoácidos, denominadosesenciales, no podemos obtenerlos de otraforma que no sea a través de la dieta; cuantos más aminoácidos esenciales tengan las proteínas que nos comemos, mayor será la “calidad” de esa proteína. En general, las proteínas de mayor calidad son las del huevo,el pescado y la carne.

    Además, las proteínas tienen una función importante en los mecanismos de defensa contra las infecciones y nos ayudan a luchar contra virus y bacterias.

    Cuando comemos demasiadas proteínas, más de las que necesitamos, las utilizamos como fuente de energía o las almacenamos en forma de grasa, pero ese no es su principal destino.

    Los alimentos más ricos en proteínas son las carnes, los huevos, los pescados y  los lácteos. También son fuentes notables  de proteínas las legumbres, los cereales y los frutos secos.

    Alimentos ricos en proteínas de origen animal:

    -

    Carnes: pollo, cerdo, vacuno, cordero, conejo, etc.

    -

    Carnes transformadas: salchichas, embutidos /charcutería. - Huevos.

    -

    Pescados, mariscos, crustáceos. Es muy importante incluir en la dieta pescados grasos: caballa, boquerón,  bonito (“azules”) y magros: pescadilla, lenguado, merluza (“blancos”).

    Alimentos ricos en proteínas de origen vegetal:

    -

    Legumbres: garbanzos, alubias, lentejas.

    -

    Frutos secos: nueces, almendras, avellanas.

    -

    Cereales: trigo, arroz, maíz.

    -

    Las necesidades en proteínas

    Hortalizas: zanahoria, pimiento, tomate, judías verdes, guisantes, patata.se expresan en relación con el peso corporal correcto, el que corresponda a su estatura y estructura.

    Son muy altas en los lactantes, disminuyen posteriormente y se elevan de nuevo en la pubertad. Las máximas necesidades en proteínas se producen entre los 10-12 años (en el caso de las chicas), y entre los 14-17años (en los chicos).

     

    Ampliar la noticia

    El guisante, una diminuta bomba de proteínas

    El guisante es una legumbre, hecho no siempre conocido, de la misma familia que las habas, las judías y las lentejas: solemos consumir las semillas frescas que se esconden dentro de la vaina que produce esta planta trepadora, aunque antiguamente era más habitual tomarlas secas, como las lentejas.

    El guisante está compuesto principalmente por agua, pero es rico en hidratos de carbono, vitaminas B1 y C, ácido fólico, betacarotenos y minerales como el fósforo y magnesio: con estas sustancias, es un buen aporte nutricional para favorecer la circulación sanguínea y prevenir los infartos, al tiempo que reduce el colesterol malo. Como todas las legumbres, es una fuente de proteínas vegetales que favorecen el desarrollo celular, así como completar los aportes de hierro en personas propensas a la anemia.
    Además, los guisantes tienen un efecto regulador del azúcar de la sangre, por lo que son aconsejables para las personas con problemas de diabetes, niños y deportistas, al tiempo que tienen un efecto saciante y favorecen el tránsito intestinal gracias a su abundancia en fibra.
    Los guisantes frecos aportan unas 74 kilocalorías por cada 100 gramos, gracias a sus hidratos de carbono y proteínas, ya que tienen muy pocas grasas. La mayor parte de los carbohidratos que contienen son almidones y sacarosa.
    Para completar el aporte de los guisantes, que carecen de algunos de los aminoácidos esenciales como la metionina, es bueno combinarlos con cereales como el arroz para obtener una proteína de mayor calidad.
    Los guisantes congelados o en conserva son una buena opción fuera de su temporada –la primavera- .
     
    Ampliar la noticia

    Proteínas, la cadena de la vida

    Las proteínas son macromoléculas que contienen carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, además azufre y fósforo, formando gigantescas cadenas de aminoácidos. Las proteínas están presentes en todas las células y tejidos de los seres vivos, y ayudan a construirlos y repararlos, además de regular funciones como el crecimiento, la creación de anticuerpos o defensas del organismo, o ayudar al transporte de otras sustancias como la hemoglobina.

    Son de vital importancia para los seres vivos, ya que la mayoría de los procesos biológicos necesitan de la presencia de las proteínas para desarrrollarse. Incluso forman parte de nuestra identidad personal, ya que están presentes en el ADN, nuestro código genético. Son proteínas casi todas las enzimas, que sirven como catalizadores para las reacciones químicas que se producen en el organismo. Las hormonas, que regulan el funcionamiento de muchos de los procesos vitales de nuestro cuerpo, también son en su mayor parte proteínas; los receptores de las células, que sirven para fijar sustancias y desencadenar respuestas; la actina y la miosina, que hacen reaccionar al músculo contrayéndose; el colágeno, que forma los tejidos que sostienen la arquitectura biológica...

    Las proteínas se asimilan en el estómago e intestino, descomponiéndose en sus correspondientes aminoácidos, que a su vez se vuelven a recombinar con los presentes en los diferentes tejidos del organismo. Están en constante proceso, pues, de renovación, un mecanismo denominado recambio proteico, que es una de las actividades del organismo que más energía consume en estado de reposo.  

    FUENTE DE LAS PROTEÍNAS

    Nuestro cuerpo adquiere las proteínas mediante la nutrición, con la ingestión de alimentos de procedencia animal o vegetal. Las principales fuentes dietéticasde proteínas son la carne,los huevos, la soja, los cereales y legumbres y los productos lácteos. Los alimentos de origen animal –ternera, cerdo, aves, pescado- y la soja contienen proteínas con los 20 aminoácidos esenciales, que combinados de todas las formas posibles, dan lugar a innumerables posibilidades. Las proteínas animales, sin embargo, se digieren peor, además de que las carnes contienen también las grasas y los desechos del metabolismo celular del animal, que pasan a nuestro organismo. Esto se puede evitar consumiendo mejor huevos, leche y lácteos, mejor que las carnes, pescados y aves. Puestos a elegir, es mejor el pescado que el pollo, y éste que la carne roja o de cerdo.

    Las legumbres, frutos secos,  y cereales también son fuente de proteínas, aunque carecen de algunos aminoácidos como la metionina o la lisina. Por esa razón las dietas vegetarianas estrictas deben complementarse para compensar la falta de esos aminoácidos esenciales que no puede generar el organismo por sí mismo. Sin embargo, las proteínas simples de origen vegetal son más fáciles de asimilar por el organismo, y sus carencias se pueden compensar combinando, por ejemplo, el arroz con las lentejas o garbanzos: el primer cereal tiene escasa cantidad de lisina, que sí contienen sin embargo las legumbres.

    Ampliar la noticia
    [[]]
    1