• MINERALES

    Minerales

    Al igual que las vitaminas, los minerales se necesitan en pequeñas cantidades pero su importancia para la salud es grande: son controlan las diversas funciones del organismo, con el fin de que todos los procesos internos discurran con normalidad. Aquéllos que se requieren en cantidades Speriores a 100 miligramos por día se denominan  Macrominerales, y los restantes microminerales u oligoelementos.

    Macrominerales:

     

    calcio, fósforo, sodio, potasio.

    Oligoelementos:

    Todos los alimentos tienen minerales,pero en diferentes cantidades. Por ejemplo: La leche y los derivados (el yogur, elqueso) son una fuente muy buena de calcio y fósforo. La carne de vacuno tiene mucho hierro;también algunas verduras como las espinacas, y legumbres como las lentejas.Lo que pasa es que el hierro que proviene de los alimentos de origen animal se aprovecha mejor que el que comemos con los alimentos de origen vegetal. Pero existe un “truco” para aumentar el  aprovechamiento de este hierro vegetal: tomar alimentos vegetales ricos en hierro junto con otros alimentos ricos en vitamina C (kiwis,  resas, naranjas), nutriente que ayuda a que nuestro organismo utilice mejor el hierro de las plantas. Las legumbres son muy ricas en todoslos minerales.

    hierro, flúor, cobre, zinc, selenio, etc.

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    CALCIO

    El calcio:

     

    El calcio, junto con el fósforo y el flúor, tiene una importante función estructural (forma parte de nuestros tejidos) y resulta imprescindible para el crecimiento de huesos y dientes. La cantidad de calcio que tienen los huesos depende mucho del consumo que se haga de este mineral en la edad infantil y en la adolescencia. De  hecho, si no se toma suficiente calcio antes de los 20 años, sus huesos pueden ser más frágiles durante el resto de su vida mientras que, si el consumo de calcio es el adecuado, sus huesos estarán más fuertes previniendo además posibles fracturas en el futuro,durante su edad adulta. Las necesidades de calcio son altas en este periodo de la vida,  pecialmente en la adolescencia, por lo que la alimentación debe ser rica en productos que lo contengan de la forma más asimilable. El calcio es esencial para la formación del esqueleto y, finalizada la adolescencia, hay que mantener buenos niveles de este mineral en la dieta, para reparar las pérdidas que se producen a medida que se alcanza la edad adulta.

    La osteoporosis -pérdida de calcio óseo -, constituye un problema importante de salud pública.

    Se manifiesta especialmente en las mujeres, por lo que hay que conseguir un buen esqueleto de partida - formado en la infancia y adolescencia -, seguir una dieta rica en calcio y practicar el adecuado ejercicio físico, ya que éste contribuye también a la formación del tejido óseo.

    El calcio se encuentra, sobre todo, en productos lácteos:

    batidos, postres lácteos en general y pescado, en especial aquellas variedades que pueden consumirse con espinas (boquerones, sardinillas en conserva, etc.).

    Las verduras, hortalizas y frutas tienen cantidades de calcio menores y, además, se absorben peor.

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    HIERRO

    El hierro:

    Este mineral es necesario para la sangre y los músculos, y es especialmente importante en época de crecimiento para formar masa muscular y sangre que “alimente” a los nuevos tejidos, de manera que las necesidades de hierro son muy elevadas durante los periodos de crecimiento rápido, por lo que el aporte de este mineral es especialmente importante en la edad escolar.19

    En el caso de las niñas, a partir de la pubertad, las hemorragias menstruales constituyen una pérdida de hierro relativamente importante; por tanto, la presencia  de este mineral en su dieta debe ser mayor que en la de los chicos. La falta de hierro produce la enfermedad conocida como anemia.

    Alimentos ricos en hierro:

     

    Hígado, carne  de vacuno, yema de huevo, legumbres, riñones,  moluscos (mejillón), frutos secos (orejones, pasas, ciruelas secas). Como en el caso del calcio, el hierro seabsorbe mejor en los alimentos de origen animal que vegetal.

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    YODO

    El yodo:

    Las necesidades de yodo aumentan moderadamente en la pubertad, sobre todo en las chicas. El consumo de sal yodada para condimentar las comidas es una práctica deseable, porque garantiza la presencia de este importante mineral en la dieta. Esto no significa que se deba aumentar el aporte de sal, cuya adición a los alimentos debe ser siempre moderada.

    Alimentos ricos en yodo:

     

    pescados marinos y sal yodada.

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    FLUOR. FLÚOR

    El flúor:

    Las caries dentales constituyen un problema importante de salud pública. La acción favorable del flúor está comprobada como protectorde las agresiones de los ácidos orgánicos que producen los gérmenes cariógenos de la placa dentaria.

    Se puede utilizar sal fluorada o comprimidosde fluoruro de sodio, así como dentífricosfluorados o colutorios de flúor (enjuagues,buches), que son excelentes medios paracombatir este problema.

    La prevención de la caries debe realizarsedurante la infancia y la adolescencia

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    Los nutrientes minerales, el esqueleto del organismo

    Los nutrientes minerales son sustancias inorgánicas necesarias para la reconstrucción de los tejidos, como por ejemplo los huesos, uñas y dientes, pero también  intervienen en procesos como la acción de los sistemas enzimáticos, contracción muscular, reacciones nerviosas y coagulación de la sangre.

    Estos nutrientes minerales, que el organismo debe adquirir mediante la alimentación, se dividen en dos clases: macroelementos -calcio, fósforo, magnesio, sodio, hierro, yodo y potasio-  y microelementos, -cobre, cobalto, manganeso, flúor y cinc-.
    El calcio es necesario para desarrollar los huesos y conservar su dureza. También sirve para la formación del citoesqueleto y las membranas celulares, así como en la regulación de la excitabilidad nerviosa y en la contracción muscular. Un 90% del calcio se almacena en los huesos, donde puede ser reabsorbido por la sangre y los tejidos. La leche y sus derivados son la principal fuente de calcio, además de las espinas de pescado.
    El fósforo se combina con el calcio en los huesos y los dientes. Desempeña un papel importante en el metabolismo de energía en las células, afectando a los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. También se puede obtener de los productos lácteos, pescados, huevos y carne, cereales, legumbres y vegetales.
    El magnesio, presente en la mayoría de los alimentos, es esencial para el metabolismo humano y muy importante para mantener el potencial eléctrico de las células nerviosas y musculares. La deficiencia de magnesio entre los grupos que padecen malnutrición, en especial los alcohólicos, produce temblores y convulsiones.  Lo podemos obtener de las hortalizas verdes, leguminosas, lácteos, cereales, frutos secos, carne, chocolates y mariscos.
     
    El sodio está presente en pequeñas cantidades en la mayoría de los productos naturales y abunda en las comidas preparadas y en los alimentos salados. Está también presente en el fluido extracelular, donde tiene un papel regulador.
    El hierro es necesario para la formación de la hemoglobina, pigmento de los glóbulos rojos de la sangre responsables de transportar el oxígeno. Sin embargo, este mineral no es absorbido con facilidad por el sistema digestivo. En los hombres se encuentra en cantidades suficientes, pero las mujeres en edad menstrual, que necesitan casi dos veces más cantidad de hierro debido a la pérdida que se produce en la menstruación, suelen tener deficiencias y deben tomar hierro fácil de asimilar. Encontramos hierro en la carne, aves, pescado, huevos, legumbres, patatas, espinacas, aunque menos aprovechable.
    El yodo es imprescindible para la síntesis de las hormonas de la glándula tiroides. Su deficiencia produce bocio, que es una inflamación de esta glándula en la parte inferior del cuello.  Está presente en mariscos y pescados, agua y vegetales, así como en la sal yodada.
    Los microelementos son otras sustancias inorgánicas que aparecen en el cuerpo en cantidades ínfimas, pero también son necesarios para gozar de buena salud. Se sabe poco de sus funciones, pero sí sabemos qué ocurre cuando faltan en el organismo. Los microelementos aparecen en cantidades suficientes en casi todos los alimentos.
    Entre los microelementos más importantes se encuentra el cobre, presente en muchas enzimas y en proteínas, que contiene cobre, de la sangre, el cerebro y el hígado. La insuficiencia de cobre está asociada a la imposibilidad de utilizar el hierro para la formación de la hemoglobina. El cinc también es importante para la formación de enzimas. Se cree que la insuficiencia de cinc impide el crecimiento normal y, en casos extremos, produce enanismo. Ambos podemos encontrarlos en las espinacas, coliflores y acelgas.
    Se ha descubierto que el flúor, que se deposita sobre todo en los huesos y los dientes, es un elemento necesario para el crecimiento en animales. Los fluoruros, una clase de compuestos del flúor, son importantes para evitar la desmineralización de los huesos. La fluorización del agua ha demostrado ser una medida efectiva para evitar el deterioro de la dentadura, reduciéndolo hasta casi un 40%. Las espinacas, acelgas y coliflor contienen flúor.
    Entre los demás microelementos podemos citar el cromo, el molibdeno y el selenio. También necesitamos estaño, níquel, silicio y vanadio, aunque en menores proporciones aún.
    Otro tipo de minerales que también podemos hallar en el organismo, aunque son considerados como contaminantes que pueden producir serios transtornos, son plomo, cadmio, mercurio, arsénico, bario, estroncio, boro, aluminio, litio, berilio o rubidio, entre otros.
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