Se denomina nutriente esencial a todo aquel que no puede ser sintetizado por el organismo humano, pero que es necesario para su correcto funcionamiento: por esta razón, debemos ingerirlos a través de la dieta alimenticia. Su carencia origina serios problemas de salud.
Son nutrientes esenciales algunas vitaminas, minerales, ácidos grasos y aminoácidos o proteínas.
Entre las primeras, se encuentran las vitaminas A, B1, B2, B6, la C, D, E y K, así como el ácido pantoténico, la biotina, colina, ácido fólico y niacina.
Son minerales esenciales el hierro, calcio, potasio, sodio, fósforo, cromo, azufre, bromo, cobalto, magnesio, manganeso, molibdeno, selenio, yodo, vanadio y zinc. Las vitaminas, así como los minerales, se consideran a su vez micronutrientes, ya que las precisamos en pequeñas cantidades.
En cuanto a los ácidos grasos esenciales, todos son poliinsaturados, podemos referir los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, ácidos como el Linoleico, Linolénico y Araquidónico.
Si hablamos de proteínas esenciales, hablamos de ocho compuestos nitrogenados complejos que constituyen la sustancia de las células, son aminoácidos simples como la Fenilananina, Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Treonina, Triptófano y Valina. Los niños precisan además Arginina e Histidina. Las proteínas y péptidos están compuestas por moléculas complejas que incluyen de dos a innumerables aminoácidos.
Las grasas y proteínas, junto a los carbohidratos, forman el grupo de los macronutrientes, ya que aportan energía y se necesitan a diario en grandes cantidades: forman la base de la dieta alimenticia.